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Los deportes extremos ganan legitimidad en los Juegos Olímpicos

Cuando Yuto Horigome se suba a su skate, bajando por las rampas y ejecutando kick-flips y ollies en Tokio, lo hará con la esperanza de ganar una medalla de oro.

No el oro de los X Games, sino el oro olímpico.

Sí, el skateboarding estará en el programa olímpico cuando los pospuestos Juegos de 2020 comiencen en julio. También lo estará el surf, y la escalada deportiva. Por improbable que parezca, los tradicionales Juegos Olímpicos se volverán un poco más extremos en Tokio.

Puede que los deportes extremos no sean lo primero que se le venga a la mente a la mayoría de la gente cuando piensa en los Juegos Olímpicos, pero los dos mundos se están acercando un poco más con la incorporación de tres deportes que son más familiares para los más asiduos a los Juegos X que para los que siguen principalmente la competición alrededor del atletismo.

El Comité Olímpico Internacional (COI) confía en que estos deportes ayuden a abrirse camino entre el público más jóven, como parte de sus esfuerzos por conseguir que ese público se conecte más con los Juegos Olímpicos.

“Queremos llevar el deporte a los jóvenes”, dijo el presidente del COI, Thomas Bach, en 2016, cuando el skateboarding, el surf y la escalada deportiva se añadieron al programa para Tokio 2021 junto con el béisbol, el softball y el karate. “Con las múltiples opciones que tienen los jóvenes, ya no podemos esperar que vengan automáticamente a nosotros”.

La inclusión de estos tres deportes es un testimonio de cómo los deportes extremos -que antes eran vistos por algunos como actividades para rebeldes y buscadores de emociones- se han ido acercando a la corriente principal en las últimas décadas.

La inclusión en los Juegos Olímpicos sólo servirá para aumentar su atractivo y presentar estos deportes y sus atletas a un público aún más amplio.

“Definitivamente he visto el crecimiento”, dijo a The Japan Times la surfista profesional Kanoa Igarashi, que comenzó la temporada con el número 6 en la clasificación del World Surf League Championship Tour. “Ves a la gente en el agua, puedes decir que el surf es un deporte que en cierto modo está de moda ahora mismo. Mucha gente habla de él, mucha gente quiere practicarlo. Es bonito de ver.

“Estoy seguro de que, con la ayuda de los Juegos Olímpicos, este deporte tendrá un mayor auge. Se está migrando hacia ese tipo de mundo de los deportes. Creo que es cuestión de tiempo y estaremos ahí”.

Entonces, ¿cómo es que estos tres deportes se han convertido en lo suficientemente mayoritarios como para llamar la atención del COI?

Al menos en parte, se debe a los esfuerzos del COI por atraer a los más jóvenes y mantener la relevancia de los juegos en una época en la que hay infinidad de cosas, desde los videojuegos hasta las redes sociales, que compiten por la atención de las nuevas generaciones.

Como dijo la leyenda del skate Tony Hawk a Patrick Snell, de CNN, en 2019: “Necesitan nuestro cool factor“.

“Necesitan esto para conseguir el nivel de emoción que tenemos en los eventos de skate”, añadió Hawk. “No creo que necesitemos su validación porque ya estamos validados. Y me refiero a que, realmente, ¿cuántos eventos de natación más se pueden ver?”.

No es la primera vez que el COI se suelta las trenzas para captar la mirada de los más jóvenes. La última vez que las Olimpiadas se celebraron en Japón fue con motivo de los Juegos de Nagano de 1998, en los que debutó el snowboard. En los años siguientes se han mezclado aún más los deportes extremos y los Juegos Olímpicos, con la incorporación del BMX, el halfpipe y el slopestyle tanto en el esquí de estilo libre como en el snowboard, entre otros.

A medida que aumenta el atractivo de los deportes extremos, es posible que el COI también intente mantenerse al día. Por ejemplo, el break-dance -otro deporte no tradicional orientado a los jóvenes- hará su debut olímpico en los Juegos de París de 2024.

“Hay quienes pueden ver esta inclusión del skateboarding, surf, escalada deportiva y el breakdance de forma más cínica y pueden creer que la motivación no tiene nada que ver con los ideales olímpicos y que es directamente un atractivo de marketing”, escribió la Dra. Angela Schneider, directora del Centro Internacional de Estudios Olímpicos, en un correo electrónico a The Japan Times.

“No es de extrañar que el COI se haya fijado en el público más joven y que la decisión de incluir el breakdance, y también el skateboarding, la escalada deportiva y el surf, que se estrenarán en los pospuestos Juegos de Tokio, responda a estos intereses cambiantes”.

El COI también podría estar dando estos pasos para diversificar los Juegos Olímpicos.

“Algunos han argumentado que los deportes históricamente apoyados en los Juegos Olímpicos son más deportes del hemisferio norte, que del hemisferio sur”, escribió el Dr. Schneider. “También han argumentado que han sido más populares entre las culturas blancas que entre las negras o latinas, por ejemplo”.

“Algunos de estos nuevos deportes fueron propuestos por el comité organizador de los Juegos Olímpicos. Por ejemplo, el Breakdance, o ‘Breaking’ cómo se llamará en los Juegos Olímpicos de 2024, fue propuesto por el comité organizador de París después de las exitosas pruebas en los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2018 en Buenos Aires, y se le dará la sede de la Place de le Concorde en el centro de la ciudad.”

El principal catalizador del cambio de tendencia de los deportes extremos -hasta el punto de que el movimiento olímpico se ha levantado y ha tomado nota- puede haber sido el evento de los X Games que comenzó en Rhode Island en el verano de 1995, dirigido por la cadena estadounidense ESPN.

Conocidos entonces como los X Games, se trataba de una competición internacional de deportes extremos de tipo olímpico que se celebró del 24 de junio al 1 de julio y que incluía, entre otras cosas, ciclismo, puenting, patinaje en línea, skateboarding, escalada deportiva y deportes acuáticos.

Participaron algunos de los gigantes del mundo de los deportes extremos, y Hawk ganó el oro en skateboard vert y la plata en skateboard street, y el gran Mat Hoffman ganó el BMX vert.

El éxito fue tal que, en vez de celebrar la segunda edición en 1997, como estaba previsto, ESPN decidió repetirla al año siguiente.

Con la esperanza de sacar el máximo partido a la comercialización del evento a nivel internacional, la cadena ideó su nombre actual, más fácil de digerir.

El evento se convirtió en un éxito arrollador, sirviendo de celebración de los deportes de acción, la música y la cultura juvenil. Desde 1995 hasta 2019 se han celebrado cada año unos X Games, en los que Horigome se ganó el oro en skateboarding. También hay unos X Games de invierno desde 1997.

Al ser un éxito entre el codiciado público juvenil, los patrocinadores (los primeros X Games tuvieron siete auspiciadores principales) estaban ansiosos.

Retransmitidos por la ESPN y con el apoyo de un sólido auspicio, los X Games han supuesto una gran plataforma para los deportes extremos. Los eventos hicieron famoso a Hawk -que incluso ahora, a los 52 años, es tan sinónimo de skate como Michael Jordan lo es de basketball- y a lo largo de los años han dado a otros, como Hoffman, el ciclista de BMX Dave Mirra y el snowboarder Shaun White -que más tarde ganaría tres medallas de oro olímpicas- un enorme atractivo transversal.

Los videojuegos, las apariciones en televisión y otras vitrinas de los deportes extremos no tardaron en llegar, difundiendo aún más la conciencia. Esto probablemente aumentó la participación en estos deportes, incrementando su estatus fuera de sus círculos originales.

Los X Games demostraron el gran atractivo de los deportes extremos. Estos deportes y sus atletas eran vistos como algo cool. E incluso cuando los tradicionalistas se burlaban de los embajadores de la contracultura vestidos con ropa holgada, el COI buscaba su influencia en la juventud.

“Nunca vas a ver a Usain Bolt estrellarse y destrozarse diez metros antes de la línea de meta”, dijo el ciclista de BMX Jamie Bestwick al New Yorker en 2014. “Eso es lo que los niños quieren ver. Sin faltar al respeto a los canadienses, pero, el curling?”.

Mientras que el snowboard, por ejemplo, fue alguna vez mal visto en muchas estaciones de esquí, desde entonces se ha convertido en una prueba estrella de los Juegos Olímpicos de Invierno. Los skaters siguen siendo expulsados de los espacios públicos, pero este verano tendrán un lugar -muy codiciado por muchos otros deportes- en los Juegos Olímpicos.

En cuanto a los detractores que se preguntan si el surf o el skate pueden considerarse deportes, Schneider opina que el COI simplemente ha decidido no entrar en las minucias de ese argumento a la hora de conceder a estos deportes un espacio en el escenario olímpico.

“El concepto o la noción de deporte es objeto de un amplio debate, y la propia palabra ‘deporte’ se utiliza en nuestra sociedad para describir un sinfín de cosas diversas”, afirmó. “Por ejemplo, describimos a las personas como buenas o malas deportistas.

“También describimos diferentes actividades como deporte (por ejemplo, la caza, la pesca, la equitación, el alpinismo, el frisbee y el hula-hoop), y a veces describimos una acción que es desafiante y divertida, pero que no tiene nada que ver con la destreza física, como “buen deporte”.

“Está claro que el COI ha decidido no entrar en las aguas turbulentas de este debate, y se le cuestiona que no responda a los intereses de los jóvenes modernos y a lo que ellos ven como deporte. Y también ha sido cuestionado por tener una falta de diversidad de culturas representadas en los deportes”.

Artículo traducido y adaptado de https://www.japantimes.co.jp/