El vuelo con traje de alas es uno de los deportes más extremos del mundo. Descubre aquí su historia, los diferentes tipos de vuelo y la tecnología que hay detrás del famoso traje de ardilla.
Desde Ícaro en la mitología griega hasta las máquinas de Leonardo da Vinci, la idea de volar como un pájaro siempre ha dominado los sueños más ambiciosos de la humanidad. Hoy, gracias al traje de alas, este sueño se ha hecho realidad.
En los últimos años, el vuelo con traje de alas –o wingsuit– se ha convertido en una de las disciplinas más populares y emocionantes del mundo de los deportes extremos.
Este deporte requiere un control corporal y un equilibrio perfectos. Una vez dominado, ofrece la máxima descarga de adrenalina: surcar el cielo como un pájaro a velocidades superiores a 250 km/h (155 mph).
Pero, ¿cómo surgieron los trajes de alas, cómo se utilizan y, lo más importante, cómo funcionan? Sigue leyendo para descubrir las respuestas.
¿Qué es el vuelo con traje de alas?
El wingsuit es el deporte aéreo más extremo del mundo, por lo que no es algo que se pueda practicar sin más. Los pilotos novatos son paracaidistas con muchísima experiencia, que habrán realizado entre 200 y 500 saltos antes incluso de plantearse ponerse un traje de alas.
La historia del traje de alas
El primer intento documentado de vuelo con traje de alas tuvo lugar en París en 1912. Fue entonces cuando Franz Reichelt, un sastre de origen austriaco, saltó desde el primer piso de la Torre Eiffel utilizando un traje tipo paracaídas de diseño propio. El intento fracasó, con resultados trágicos, y Reichelt cayó desde una altura de 57 metros (187 pies) y falleció.
Sin embargo, este desastre no disuadió a otros en las décadas siguientes, surgiendo muchos diseños caseros diferentes.
En la década de 1930, los estadounidenses Rex G. Finney y Clem Sohn (conocido como «El Hombre Pájaro») desarrollaron con éxito trajes de alas hechos de lona o tela de vela. En la década de 1950, el francés Leo Valentin fue un paso más allá, añadiendo un par de alas fijas de madera.
Aunque se demostró que los trajes funcionaban, todos tenían algo en común: eran extremadamente peligrosos. Si bien alcanzaron la fama gracias a sus hazañas, Finney, Sohn y Valentin murieron practicando vuelo con traje de alas.
En 1994, el paracaidista francés Patrick de Gayardon desarrolló un nuevo diseño de traje de alas más fiable, con correas bajo los brazos y entre las piernas. Este nuevo traje de tipo «ram-air», basado en creaciones anteriores del estadounidense John Carta, permitía un vuelo horizontal mucho más controlado.
En 1999, el finlandés Jari Kuosma y el diseñador croata Robert Pečnik lanzaron el primer traje de alas producido en masa. Basándose en el trabajo de de Gayardon, el BirdMan “Classic”, con un precio de 400 libras esterlinas, marcó el comienzo de una nueva era de la noche a la mañana. Kuosma y Pečnik también se propusieron renovar la imagen del deporte, impulsando un programa de formación de instructores.
Entre los voladores modernos de traje de alas se incluyen: el español Dani Román, el alemán Max Manow, el francés Fred Fugen, el chileno Sebastián Álvarez y los austriacos Marco Fürst y Marco Waltenspiel, así como Miles Daisher, Andy Farrington y Mike Swanson de los Estados Unidos.
¿Cómo funciona un traje de alas?
Para practicar el vuelo con traje de alas, se necesitan dos elementos básicos: un traje de alas y un paracaídas. El traje de alas sirve para convertir la caída vertical en un movimiento de vuelo horizontal, mientras que el paracaídas garantiza un aterrizaje seguro.
Existen diversos diseños, pero todos siguen una serie de principios. El traje está hecho de nailon (u otro material resistente) y tiene tres alas: dos entre los brazos y el torso, y una entre las piernas.
Pero ¿cómo funciona esto en la práctica? En primer lugar, el aire crea resistencia contra el movimiento de un objeto; esto se conoce como resistencia del aire. Si el objeto en movimiento tiene un perfil aerodinámico (como un traje de alas), entonces se puede generar sustentación.
A diferencia de un avión, un traje de alas no genera suficiente sustentación para ascender. Sin embargo, sí genera la suficiente para que el piloto controle su descenso y pueda surcar el cielo a gran velocidad.
Por ejemplo, los pilotos de élite de traje de alas Marco Waltenspiel y Marco Fürst estiman que pueden recorrer tres metros horizontalmente por cada metro de descenso.
Las cuatro etapas de un vuelo con traje de alas
Planificación
El paso más importante en el vuelo con traje de alas es la preparación. El clima y la planificación juegan un papel indispensable en la seguridad de una disciplina que, sin duda, conlleva un alto riesgo.
Muchos pilotos de wingsuit planifican sus saltos con antelación, detallando la altitud precisa, la distancia horizontal y el momento exacto para desplegar el paracaídas. Estos son factores esenciales para un salto seguro.
El salto / caída
Existen dos tipos de saltos:
- Saltos aéreos: Aviones, globos aerostáticos, helicópteros o parapentes.
- Salto BASE: BASE es el acrónimo de Buildings, Antennae, Spans (bridges) y Earth (por ejemplo, acantilados).
Dependiendo del lugar del salto, el piloto debe aplicar diversas técnicas desde el momento del salto, las cuales debe dominar a la perfección.
El vuelo
En términos técnicos, la función del traje es maximizar la superficie corporal total para aumentar la resistencia contra caídas verticales y permitir un mayor desplazamiento horizontal.
Esto debería resultar en un desplazamiento horizontal de tres metros por cada metro de descenso vertical, como se mencionó anteriormente. El vuelo controlado exige una coordinación precisa de todo el cuerpo.
El aterrizaje
Reducir la velocidad con un traje de alas es todo un reto. Por ello, hacia el final del salto, el piloto debe desplegar el paracaídas y planear suavemente hasta el suelo.
Récords de traje de alas
Aquí tienes algunos de los récords de vuelo con traje de alas más espectaculares (datos actualizados a septiembre de 2023):
- Salto más alto (salto BASE): 7.700 metros, establecido por el ruso Valery Rozov en el monte Cho Oyu, en la frontera entre Nepal y el Tíbet, el 5 de octubre de 2016.
- Vuelo más largo: El colombiano Jhonathan Flórez voló con su traje de alas durante 9 minutos y 6 segundos antes de desplegar su paracaídas en La Guajira, Colombia, el 20 de abril de 2012.
- Velocidad máxima: El practicante británico de wingsuit Fraser Corsan alcanzó 396,87 km/h (246,6 mph) en Davis, California, el 22 de mayo de 2017.
- Mayor distancia: El estadounidense Kyle Lobpries voló una distancia total de 32,09 kilómetros (19,4 millas) en Davis, California, el 20 de mayo de 2016.
- El menor impacto en el blanco (salto BASE): El estadounidense Pat Walker impactó un trozo de tela de 2,88 metros de ancho colocado a 4,5 metros sobre el suelo.
Traducido y obtenido de Red Bull.